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DIARIO DEL ALTO ARAGÓN Los problemas que plantea el mercado laboral son especialmente graves en invierno
Los empresarios de las comarcas de montaña de Aragón consideran insuficiente la disponibilidad de trabajadores para llevar a cabo su actividad. Esta es una de las principales conclusiones de un estudio elaborado por Aramón y el Inaem, realizado a partir de encuestas a 27 ayuntamientos, 89 empresas y 62 trabajadores. Para los empresarios, las comarcas carecen de personal suficiente para cubrir sus necesidades durante la temporada de invierno. HUESCA.- La insuficiente disponibilidad de trabajadores para las empresas, el alto coste de los alojamientos para los empleados y la temporalidad de los contratos son los principales obstáculos que tiene el mercado laboral de las zonas de montaña, según se desprende de un estudio realizado por Aramón y el Instituto Aragonés de Empleo (Inaem) para analizar la situación del trabajo y la vivienda en estos territorios.
Esta encuesta se efectuó a lo largo de la pasada temporada de invierno (diciembre de 2006-abril de 2007) en cinco comarcas: la Jacetania, Alto Gállego, Sobrarbe, La Ribagorza y Gúdar-Javalambre. La muestra está compuesta por 27 ayuntamientos, 62 trabajadores y 89 empresas repartidos por el territorio.
En la consulta, los alcaldes manifiestan mayoritariamente que la falta de alojamiento constituye el principal obstáculo para que vaya gente a trabajar. La temporalidad de los contratos destaca también entre los factores negativos. Los encuestados también coinciden en señalar que en este momento la accesibilidad a la vivienda para trabajadores no residentes en sus comarcas es difícil (48 por ciento) y muy difícil (22%). Unicamente las comarcas de la Jacetania y Gúdar-Javalambre tienen algunas respuestas en los niveles de “fácil”.
La solución que proponen a este problema de falta de alojamiento es el impulso de medidas de alquiler de viviendas de protección oficial, la propiedad de las mismas o incluso la alternativa más oportuna podría ser el desarrollo de alojamientos propios de las empresas.
Los trabajadores consideran también la falta de alojamiento como el principal obstáculo para establecerse laboralmente en zonas de montaña. Por comarcas, La Ribagorza y el Alto Gállego son las que obtienen porcentajes más altos de esta respuesta, aunque en Sobrarbe y en Gúdar-Javalambre las comunicaciones y las distancias a grandes ciudades son más importantes.
COMO EN LAS CIUDADES
Los encuestados consideran que, en general, las oportunidades laborales en las comarcas de montaña tienden a ser similares con respecto a las grandes ciudades, aunque difiere la situación por perfil del empleo. Hay más opciones en estas zonas que en las ciudades en puestos de trabajo de formación media-baja y menos en las tareas que requieren alta cualificación.
Para los empresarios, la falta de mano de obra es el principal inconveniente en las zonas de montaña. Las comarcas no disponen del personal suficiente para cubrir las necesidades de las empresas durante la temporada de invierno.
El 36 por ciento de los empresarios consideran que la disponibilidad de mano de obra resulta “insuficiente” y más del 25 por ciento la considera “escasa” durante ese periodo. En verano también se acentúa la escasez de oferta de trabajo, de modo que la opción “insuficiente” casi llega al 40 por ciento de las respuestas, siendo Sobrarbe la comarca con mayores dificultades.
Esta carencia de mano de obra se achaca fundamentalmente a la falta de cualificación de los candidatos. Por eso, los empresarios creen determinante incidir sobre la formación del personal, aunque también sobre la disponibilidad de trabajadores y accesibilidad al alojamiento para mejorar el rendimiento y las necesidades de las empresas.
Para potenciar el crecimiento económico de estas comarcas, los avances deben estar encaminados en tres direcciones, según el estudio. Por un lado, en la promoción de la formación especializada de los trabajadores. Por otro, en facilitar alojamiento asequible, con medidas como el desarrollo de viviendas de protección oficial y bolsas de alquiler; y, en tercer lugar, rompiendo la estacionalidad gracias a otros proyectos, entre los que menciona los deportes de aventura, el turismo de montaña y los centros termales.
D.A.
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