| Montañas y Cambio Climático |
| Martes, 24 Julio 2007 | ||||
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• En treinta cumbres de los Alpes Europeos, el número de especies de plantas ha aumentado en las últimas décadas, debido al movimiento ascendente de las mismas como consecuencia de la elevación de las temperaturas. El ritmo de ascenso para las ocho especies más comunes es de cuatro metros por década. Esto mismo se está constatando, por ejemplo, en nuestras montañas del Sistema Central, en donde el piorno y los rodales de enebro ganan altitud, a costa de la superficie de los pastizales de cumbres. En Australia, ecosistemas alpinos completos podrían desaparecer en 70 años: más de 250 especies alpinas de sus cumbres no tienen ya, literalmente, a dónde ir. Un estudio presentado este mismo año 2007 por científicos del CSIC dirigidos por el geógrafo David Nogués, analiza los cambios que previsiblemente tendrán lugar en las montañas de todo el mundo como efecto del cambio climático, en función de diversos escenarios posibles de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Las montañas, refuerza este estudio, se cuentan entre los ecosistemas más frágiles del planeta. Son áreas de alta importancia para la biodiversidad, reuniendo múltiples endemismos, especies y ecosistemas, pero además tienen un papel vital como almacenes de agua y proveen múltiples servicios, tangibles e intangibles, no sólo a sus habitantes -aproximadamente un 26 por ciento de la población mundial habita en las montañas- sino que su influencia excede ampliamente la de sus límites geográficos, hasta el punto de que más de la mitad de la humanidad depende de un modo u otro de los recursos y servicios de las montañas. El calentamiento del clima afectará fundamentalmente a la distribución de las especies alpinas y a la propia supervivencia de muchas de ellas, así como a la retirada de los glaciares y a la alteración de los ciclos hidrológicos. El estudio del CSIC predice para las montañas una tasa de calentamiento que como mínimo duplicará la del pasado siglo. Esto se traducirá en un ascenso de las isotermas de entre 380 y 550 metros en las montañas de latitudes medias de Europa y Norteamérica, dependiendo del escenario de emisiones. Se prevén, por tanto, consecuencias importantes sobre la dinámica de los recursos hídricos, ya que habrá menos acumulación invernal de hielo y nieve y por tanto el caudal de los ríos en primavera se verá reducido y por la misma razón se verán alterados los mecanismos de recarga de los acuíferos. El estudio señala que en los países áridos, los recursos hídricos dependientes de las montañas suponen entre el 50 y hasta más del 90 por ciento del total, lo que da una idea de la seriedad de los probables efectos sobre el bienestar y la economía aguas abajo de las montañas, y que también afectará sin duda al potencial hidroeléctrico de los ríos de montaña, refiriendo los expertos una reducción de hasta un 25 por ciento de dicho potencial en los países del sur y sureste europeos. La gravedad de los efectos del cambio climático para las poblaciones humanas será más crítica en los países más pobres, debido a su inferior capacidad de adaptación. El estudio del CSIC coincide con muchos otros autores y previsiones económicas (como el reciente informe de la OCDE para las estaciones alpinas europeas) en que el negocio del esquí dejará de ser viable en muchos lugares, especialmente por debajo de los 2.000 metros de altitud. Esto, indica el propio David Nogués, "supone una advertencia muy seria para una industria turística que mueve setenta millones de turistas en los Alpes en un solo año. Y esta situación es perfectamente extrapolable a la industria del esquí en España". Una conclusión importante de todo esto es que los beneficios económicos ya no podrán servir de argumento para justificar el elevado impacto ambiental impuesto por la construcción o ampliación de las instalaciones dedicadas al esquí alpino. Estudios y planes en España A través de la Oficina Española de Cambio Climático, el Ministerio de Medio Ambiente puso en marcha el llamado proyecto ECCE (Efectos del Cambio Climático en España) cuyo informe final - publicado en 2005 bajo el nombre Evaluación Preliminar General de los Impactos en España por Efecto del Cambio Climático- ha integrado, bajo la dirección de José Manuel Moreno, el trabajo conjunto de más de 400 expertos, científicos y técnicos españoles e internacionales. El trabajo detalla los efectos previsibles de los diversos escenarios del cambio climático sobre los diferentes sistemas y sectores ecológicos y económicos españoles (Ecosistemas terrestres, acuáticos y continentales; ecosistemas marinos y sector pesquero; biodiversidad animal y vegetal; recursos hídricos y edáficos; zonas costeras; sectores forestal, agrario, energético y turístico; riesgos naturales, salud humana y sector del seguro.) Además reúne, para cada uno de ellos, recomendaciones para las soluciones adaptativas, implicaciones para las políticas -científica, ambiental, turística, de caza y pesca- y un valioso análisis de los efectos transversales que sobre cada área podrían ejercer las diferentes situaciones y políticas aplicadas para otras áreas interrelacionadas. Como era de esperar, a través de los distintos apartados del citado estudio se reitera en múltiples ocasiones que los efectos del cambio climático serán especialmente críticos sobre la fauna, flora, suelos y recursos hídricos y forestales de las montañas. Tomando como base, entre otros, los resultados de este estudio, salió a la luz en 2006 el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático aprobado por la Comisión de Coordinación de Políticas de Cambio Climático y el Consejo Nacional del Clima. Se asume que muchos sectores y sistemas ecológicos, económicos y sociales en España son vulnerables en mayor o menor medida al cambio climático, de tal modo que el PNA ha de ser el marco general de referencia para las actividades de evaluación de impactos, vulnerabilidad y adaptación al cambio climático. El PNA reorganiza los sistemas y sectores clave e identifica problemas y medidas para las siguientes áreas: Biodiversidad, Recursos hídricos, Bosques, Sector agrícola, Zonas costeras, Caza y pesca continental, Zonas de montaña, Suelo, Pesca y ecosistemas marinos, Transporte, Salud humana, Energía, Turismo, Finanzas - Seguros, Urbanismo y Construcción. El PNA y las montañas: con valorar no basta Para las Zonas de Montaña (sin duda es significativo su reconocimiento aquí como un sector clave) el PNA señala un horizonte temporal "subjetivo" de actuación de 10 a 100 años (cuando entiende que, por ejemplo, el horizonte para "Salud humana" es de 1 a 20 años). Después de reconocer que "todas las evaluaciones de impacto realizadas hasta el momento reconocen a las zonas de montaña entre las áreas más vulnerables al cambio climático", el PNA se limita a señalar como prioritarias las dos líneas de actuación siguientes: "Cartografía de impactos al cambio climático en los principales sistemas montañosos españoles" y "Desarrollo de una red de seguimiento del cambio climático en la alta montaña española". Por su parte, el Primer Programa de Trabajo de Adaptación al Cambio Climático, actualmente en curso, ha seleccionado para entrar en materia tres áreas transversales fundamentales: recursos hídricos, biodiversidad y zonas costeras. Para el caso de la biodiversidad, el objetivo del programa es "identificar los hábitat y los taxones españoles más vulnerables al cambio climático en España, y estimar su capacidad de adaptación al mismo durante el siglo XXI."
Si pensamos que en el Reino Unido funciona desde hace casi una década un Programa Nacional para los Impactos del Clima, o que la propia Angela Merkel ya dijo en Davos que, de proseguir el cambio climático, «nuestros hijos ya no verán las nieves en las montañas alemanas y no sabemos si seguirán creciendo los robles en España», quizás conviene preguntarse si en este país no deberíamos estar, ya hace mucho tiempo, poniéndonos las pilas. Al fin y al cabo, y no es sólo una figura poética, "cada vez que se pierde una montaña, perdemos todos."
REFERENCIAS
McCarthy, J.J., et al. (eds.) (2001) Climate Change 2001: Impacts, Adaptation, and Vulnerability: Contribution of Working Group II to the Third Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change, Cambridge University Press.
Evaluación Preliminar de los Impactos en España por efecto del Cambio Climático, en este enlace
Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático, en este enlace
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