| A propósito de San Glorio, el clima, la nieve y los intereses sesgados |
| Lunes, 21 Enero 2008 | |||
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Javier G. Corripio es Dr. en Geociencias, ha trabajado en el Centro de Estudios de la Nieve de Meteo France, y actualmente investiga los recursos hídricos derivados de la nieve y glaciares en el Centro Federal de Tecnología de Suiza (ETH) en Zürich.
Entre el modelo trasnochado de desarrollo a base de excavadora y el inmovilismo verde hay soluciones intermedias. Sin embargo lo que me parece más sorprendente es que no haya ni un solo estudio serio de la viabilidad de la estación a medio plazo. Y más que nada de la materia prima que necesita la estación para funcionar: la nieve. Los promotores enseñan unas cuantas
Estudios recientes en Austria (1) revelan que el futuro de muchas estaciones de esquí en los Alpes puede ser problemático, y esto tomando como referencia los pronósticos mas conservadores del IPCC (Panel Intergubernamental para el Cambio Climático). En Suiza no se permiten nuevas estaciones de esquí y ningún banco está dispuesto a proveer crédito(2) a este tipo de proyectos.
Si los bancos no ven el beneficio en el centro de los Alpes, uno se pregunta quién va a pagar los platos rotos en la Cordillera Cantábrica.
Pero volvamos a la materia prima, la nieve. Es impensable que una empresa minera no haga prospecciones geológicas o que una industria del petróleo ignore los estudios geosísmicos, sin embargo no hay un solo estudio nivológico en la zona. Es cierto que en España ese tema está bastante descuidado, a pesar de sufrir escasez constante de agua. Sin embargo se puede estimar la cobertura nival y su evolución futura por otros medios. No me consta que haya ningún intento de estudio en este sentido.
Ni los datos meteorológicos ni los hidrológicos en España son públicos, a pesar de ser pública la financiación de los organismos que los miden. Esto perjudica al ciudadano normal al privarle de su derecho a saber lo que ocurre en su entorno, pero hay una vía alternativa.
Desde 1948, la Agencia Estadounidense para la Atmósfera y el Océano(3) archiva datos climáticos de todo el planeta y el acceso es público y sin restricciones. Este archivo consta de 57 años, lo cual empieza a darnos una indicación fiable de cuál es la variabilidad del clima medio plazo. Utilizando esta información, si vemos que la temperatura y la precipitación se mantienen más o menos igual, podremos decir que, con algún altibajo, vamos a seguir esquiando con tanta
Ahora bien, si la precipitación disminuye y la temperatura aumenta, mal negocio tenemos a la vista. Y esto es precisamente lo que está pasando. Los datos son evidentes en las figuras 1 y 2, que muestran la precipitación media durante el invierno (de diciembre a marzo) desde 1948 al 2005, para la latitud y longitud donde se encuentra San Glorio. Tenemos una bajada enorme
Las temperaturas han aumentado casi un grado, lo cual es equivalente a un cambio en la línea de nieve de más de 150 m de altura. Estos datos provienen de observaciones locales y modelos globales, y abarcan un área mucho más extensa que la zona de montaña donde se planea la estación de esquí. Localmente hay cambios debido a la altura, la insolación, y en general al efecto que las montañas tienen sobre el clima local. Es poco probable que la tendencia local y la global sean radicalmente diferentes. Sería lógico combinar la observación detallada con los modelos globales antes de poner en el mercado un producto que quizás no llegue a existir nunca. Por eso cabe preguntarse si lo que realmente se quiere es el desarrollo y el beneficio de la comarca o el beneficio rápido de la actividad inmobiliaria y las construcciones masivas.
Si es esto último, no sorprende que no haya estudios de viabilidad climática; si es lo primero, no encuentro explicación alguna para su ausencia. Menos aun, cuando todos los pronósticos coinciden en que el cambio va a ser más drástico en los próximos años. Véanse si no las figuras 3 y 4 que recogen los cambios en precipitación y temperatura para el oeste de Europa desde el
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