Gazume (Euskadi) : el paisaje que el viento puso en peligro
Miércoles, 03 Junio 2009

 
Gazume
Paisaje que el viento puso en peligro
SANTIAGO YANIZ ARAMENDIA   Fuente: http://gazume.blogspot.com/


GAZUME ES UNA CIMA DISCRETA, SE DIRÍA QUE SECUNDARIA, PORQUE ENCONTRÁNDOSE AL AMPARO DEL SIMBÓLICO Y CUASI SAGRADO ERNIO LA ATENCIÓN PRINCIPAL DE VIAJEROS Y CAMINANTES SE DIRIGE HACIA ESTA MONTAÑA
 
Sin embargo, Gazume y Ernio son todo uno con Erniozabal y Aizpel y con su vecino inmediato Mendibeltza, las otras cimas hermanas del cordal. Todo es Ernio, todo configura esta cima y macizo que probablemente reúnen el máximo valor simbólico entre las de toda la geografía guipuzcoana.
 
Montaña querida por los pastores, también por los oteadores de horizontes que encontraron siempre en ella un buen mirador hacia casi toda Gipuzkoa, Gazume es también caricia de los vientos que la sacuden con violencia cuando llegan intensos del oeste cargados de humedad. Esta condición de montaña ventosa ha terminado por poner en peligro a Gazume, que ahora está en los papeles y planos de un proyecto de central eólica que ha previsto salpicar su cresta rocosa de generadores gigantes. La industria vuelve a llamar a las puertas de las montañas, al último reducto de la tranquilidad y de los ambientes puros, para instalar allí sus ruidos y sus especulaciones.

Gazume tampoco se ha librado de éstas. Una quincena de gigantes y ruidosos aerogeneradores elevados en torres de 71 metros de altura hacia el cielo y que los técnicos han calculado producirán durante unas 2.225 horas de trabajo al año, una operatividad de un 25%. Las torres requerirán la creación de un acceso para camiones pesados de hasta siete metros de anchura y una línea de alta tensión de más de siete kilómetros de longitud. Gazume es aún un mundo de praderas en el macizo del Ernio, más tranquilo incluso que la cima del macizo, tan panorámico o más que aquella pues ofrece la mejor de las vistas sobre el monte crucificado y mágico.

Las reclamaciones desde la sociedad no se han hecho esperar para la paralización del proyecto que rompería para siempre el delicado paisaje simbólico de Ernio y su entorno a cambio de industrializar el macizo y de una pequeña cantidad de energía.

La mejor manera de saber el daño que una central eólica puede hacer a Gazume es visitarlo y pasa ello puedes tomar cualquiera de sus caminos. El más tradicional es el que siguen los romeros de Ernio durante el mes de septiembre, desde la venta de Iturriotz. Ya alcanzar el lugar mágico e histórico de la venta es encontrarse con una gran satisfacción. En el recuerdo ha de quedar la noche pasada en esta vieja venta por Ignacio de Loiola, en su regreso de París hasta la casa natal en Azpeitia. Junto a ella la ermita de San Juan recibe en el día de su santo a numerosos visitantes que llegan desde toda Gipuzkoa a mojar en sus aguas santificadas los pies o su cara.

Por detrás de la ermita de San Juan parte un sendero que lleva hasta el collado de Sagain. En sus inmediaciones, escondido, está aún un viejo dolmen, testimonio de la cultura pastoril que habitó nuestras montañas. Desde allí puede verse ya, a media do de Zelatun, entre Ernio y Gazume y llega junto a dos antiguas bordas por un tramo de pavimento empedrado. Se puede seguir esta senda, pero también caminar directamente hacia el suroeste para alcanzar las txabolas de Sagain Zelaia, situadas en la ladera del Gazume. Si se opta por llegar hasta el collado de Zelatun, luego, frente a las bordas, se girará a la derecha para enfilar directamente hacia la cresta campestre de Gazume.

Si se ha tomado la segunda opción, la senda lleva por encima de Sagain Zelaia a acortar hacia las lomas de Gazume Txikia y luego camina ya directamente hacia la siguiente y más alta elevación que es el Gazume, con sus 997 metros salpicados de pequeñas afloraciones rocosas. Esta montaña recibe también el nombre de Akategi, probablemente el que responde a sus primeras denominaciones, pero el uso popular ha hecho de Gazume su apelativo más frecuente. Desde ella la vista sobre la Gipuzkoa costera es larga e inmensa; hacia el interior, la mole rocosa del Ernio cubre el horizonte; más lejos, sobre las altas riberas del Urola el macizo de Izarraitz es un gemelo en el horizonte. Que no se rompa Gazume nunca, es lo mejor que podemos ceder a las generaciones futuras. ladera, la senda que conduce hasta el collado de Zelatun, entre Ernio y Gazume y llega junto a dos antiguas bordas por un tramo de pavimento empedrado. Se puede seguir esta senda, pero también caminar directamente hacia el suroeste para alcanzar las txabolas de Sagain Zelaia, situadas en la ladera del Gazume. Si se opta por llegar hasta el collado de Zelatun, luego, frente a las bordas, se girará a la derecha para enfilar directamente hacia la cresta campestre de Gazume.

Si se ha tomado la segunda opción, la senda lleva por encima de Sagain Zelaia a acortar hacia las lomas de Gazume Txikia y luego camina ya directamente hacia la siguiente y más alta elevación que es el Gazume, con sus 997 metros salpicados de pequeñas afloraciones rocosas. Esta montaña recibe también el nombre de Akategi, probablemente el que responde a sus primeras denominaciones, pero el uso popular ha hecho de Gazume su apelativo más frecuente. Desde ella la vista sobre la Gipuzkoa costera es larga e inmensa; hacia el interior, la mole rocosa del Ernio cubre el horizonte; más lejos, sobre las altas riberas del Urola el macizo de Izarraitz es un gemelo en el horizonte. Que no se rompa Gazume nunca, es lo mejor que podemos ceder a las generaciones futuras.

 

 


Sitio creado por Taiko Solutions